Garantía legal de 3 años: obligaciones del vendedor en marketplace
Qué cubre la garantía legal de conformidad, cómo cambia la carga de la prueba con el tiempo y qué debe asumir el vendedor frente al fabricante.
Aviso previo sobre las fuentes de esta guía
Esta guía se ha elaborado con dos fuentes: el texto consolidado del Real Decreto Legislativo 1/2007 (TRLGDCU) publicado en el BOE, y la página oficial "Your Europe" de la Comisión Europea sobre garantías de consumo. El documento del BOE consultado hoy muestra el índice completo de artículos —incluido el bloque dedicado a garantías (Libro Segundo, Título IV, artículos 114 a 127 bis)— pero no incorpora el texto articulado con las cifras exactas de plazos vigentes en España. Por tanto, cuando esta guía hable de plazos concretos, se apoyará en lo que confirma la fuente europea (mínimo de dos años en toda la UE) y se indicará explícitamente cuándo un dato relativo a España concreta no está confirmado en el material descargado y debe verificarse directamente en el BOE o con un asesor legal.
Qué es la garantía legal de conformidad
Según la normativa de la UE, si un producto comprado está defectuoso o no funciona como se anunció, el vendedor debe repararlo o sustituirlo sin coste alguno. Si eso resulta imposible, o el vendedor no puede hacerlo en un plazo razonable y sin mayores inconvenientes para el comprador, este tiene derecho a un reembolso total o parcial. Esta garantía mínima es de dos años desde la fecha de recepción del producto en toda la Unión Europea, sin perjuicio de que las leyes nacionales de cada país puedan ampliar ese plazo.
El TRLGDCU español regula esta materia en el Libro Segundo, Título IV, "Garantías y servicios postventa" (artículos 114 a 127 bis del texto consolidado en el BOE). El índice confirma que la ley dedica cinco capítulos distintos a esta cuestión, pero el contenido exacto de cada artículo —y por tanto la cifra concreta del plazo vigente en España tras las sucesivas modificaciones del texto— no figura en el material descargado hoy. Si necesitas citar el articulado literal para una reclamación o un contrato, consulta el texto consolidado directamente en la web del BOE (enlace ELI: boe.es/eli/es/rdlg/2007/11/16/1/con).
Qué cubre exactamente
- Reparación o sustitución gratuita del producto defectuoso, como primera opción.
- Reembolso total o parcial si la reparación o sustitución es imposible o desproporcionada, o si el vendedor no la realiza en plazo razonable.
- Productos de segunda mano vendidos por un profesional: también cubiertos por la garantía mínima. En algunos países de la UE se puede pactar un periodo inferior a dos años, pero nunca inferior a un año.
- Contenidos y servicios digitales (aplicaciones, vídeos, suscripciones, almacenamiento en la nube): garantía mínima de dos años, incluso cuando el consumidor no paga con dinero sino cediendo datos personales que el proveedor monetiza (por ejemplo, publicidad personalizada).
- Aplicaciones preinstaladas en un producto (el ejemplo de la fuente europea es una smart TV): el vendedor responde también de que funcionen y de facilitar las actualizaciones necesarias.
Lo que no cubre esta garantía, según la misma fuente: los productos adquiridos a particulares (fuera del canal profesional).
Carga de la prueba: cómo cambia con el tiempo
Este es el punto que más confusión genera y el que la fuente europea detalla con más precisión. La regla no es igual durante todo el periodo de garantía:
| Momento desde la entrega | Quién debe probar el defecto | Qué implica para el vendedor |
|---|---|---|
| Primeros 12 meses | Se presume que el defecto ya existía en el momento de la entrega, salvo que el vendedor demuestre lo contrario | El vendedor asume la carga de la prueba: si quiere rechazar la reclamación, debe demostrar que el defecto no existía al entregar el producto |
| De 12 a 24 meses (mínimo UE) | El consumidor debe demostrar que el defecto ya existía en el momento de la entrega | El vendedor puede exigir esa prueba antes de aceptar la reparación, sustitución o reembolso |
| Algunos países de la UE | El periodo de inversión de la carga de la prueba (favorable al consumidor) se extiende a los dos años completos | El vendedor debe comprobar la normativa nacional aplicable antes de rechazar una reclamación por "falta de prueba" |
| Plazo exacto vigente en España | No confirmado en el material descargado hoy | Verificar el articulado actualizado del TRLGDCU (arts. 114-127 bis) en el BOE antes de fijar procedimientos internos |
La fuente europea aplica el mismo esquema a los contenidos y servicios digitales: para una compra única, se presume que cualquier defecto manifestado en el primer año ya existía en el momento de la venta, salvo prueba en contrario del proveedor; la reclamación puede presentarse durante un periodo mínimo de dos años. En el caso de suministro continuo (por ejemplo, almacenamiento en la nube), el proveedor responde de cualquier defecto que se manifieste a lo largo de todo el periodo contratado, y se presume que el defecto ha existido durante todo ese periodo.
Garantía legal vs. garantía comercial: el papel del fabricante
La garantía legal es un derecho mínimo irrenunciable del consumidor. La garantía comercial (la que ofrecen algunas tiendas o fabricantes de forma adicional) puede mejorar esa protección, pero nunca puede anular ni reducir los derechos que corresponden por la garantía legal mínima de dos años. Si las condiciones de la garantía comercial son menos ventajosas que las anunciadas, se aplican las condiciones más favorables para el consumidor.
Dos matices relevantes para el vendedor frente al fabricante, tomados de los casos prácticos de la fuente europea:
- Cuando el fabricante ofrece una garantía comercial de durabilidad (el ejemplo citado es una etiqueta UE de garantía de durabilidad de cinco años en un robot de cocina), esa garantía es independiente de la legal, la asume el fabricante y cubre la totalidad del producto sin coste adicional durante el plazo pactado, aunque la garantía legal del vendedor ya haya expirado. El vendedor puede remitir al consumidor al fabricante para hacerla efectiva, pero no puede usar la existencia de esa garantía comercial para eludir su propia responsabilidad legal mientras esta siga vigente.
- Cuando el contrato de venta cubre solo una parte del conjunto adquirido (el ejemplo citado es un smartphone vendido por una tienda, con una aplicación de terceros que falla), el vendedor solo responde de aquello que forma parte del contrato de venta que él suscribió; para elementos de terceros (como una app de otro proveedor), corresponde reclamar a ese tercero.
Qué implica para el vendedor de marketplace en concreto
Ninguna de las dos fuentes de esta guía trata específicamente el caso del marketplace (Amazon, eBay, PcComponentes Market, etc.) como figura diferenciada del vendedor. La normativa habla de "el vendedor" en términos generales, entendido como la parte profesional del contrato de compraventa con el consumidor. Esto tiene una consecuencia práctica que hay que subrayar con honestidad:
- Si tú, como vendedor tercero, figuras como parte contractual de la venta (el marketplace actúa solo como intermediario o plataforma de pago), la obligación de garantía legal recae sobre ti, no sobre el marketplace.
- Si es el marketplace quien vende directamente (venta propia, no marketplace de terceros), la obligación recae sobre el marketplace como vendedor.
- Qué figura exactamente como "vendedor" ante el consumidor en cada marketplace, y qué procedimiento interno de gestión de garantías impone la plataforma a sus vendedores terceros, no está en las fuentes de esta guía. Es información que cada vendedor debe pedir directamente al marketplace en el que opera, revisando sus condiciones de venta para terceros.
Qué debe hacer el vendedor cuando recibe una reclamación
Según lo que sí confirman las fuentes, el orden de actuación que marca la normativa europea es este: primero, ofrecer reparación o sustitución gratuita; si no es posible o resulta desproporcionado, o no se ejecuta en plazo razonable, proceder a un reembolso total o parcial. Durante el primer año desde la entrega, el vendedor debe partir de la presunción de que el defecto ya existía en la entrega, salvo que pueda demostrar lo contrario; a partir de ese momento (y hasta el mínimo de dos años, o más según el país), es el consumidor quien debe aportar esa prueba.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la garantía legal de un producto comprado en un marketplace?
La normativa de la UE fija un mínimo de dos años desde la entrega del producto en todos los países miembros. El TRLGDCU español regula esta materia en los artículos 114 a 127 bis, pero el texto articulado con la cifra exacta vigente en España no está confirmado en el material descargado hoy; conviene verificarlo en el BOE.
¿Quién responde de la garantía legal en un marketplace, el vendedor tercero o la plataforma?
Responde quien figure como parte vendedora en el contrato de compraventa con el consumidor. Si vendes como tercero en un marketplace y eres tú quien aparece como vendedor, la obligación es tuya; si el marketplace vende en nombre propio, la obligación es suya. Este reparto exacto no está detallado en las fuentes consultadas y debe confirmarse en las condiciones de cada plataforma.
¿Puedo remitir al comprador al fabricante para resolver una garantía legal?
No, mientras la garantía legal esté vigente y el defecto corresponda al producto que tú vendiste, la responsabilidad es tuya como vendedor. Solo puedes remitir al fabricante cuando exista una garantía comercial adicional del fabricante, que es independiente y no sustituye tu obligación legal.
¿Qué pasa si el defecto aparece pasado el primer año desde la compra?
A partir del primer año y hasta el mínimo de dos años que fija la normativa europea, es el consumidor quien debe demostrar que el defecto ya existía en el momento de la entrega, no el vendedor. Antes de ese año, la presunción juega a favor del comprador.
¿La garantía legal cubre productos de segunda mano vendidos en un marketplace?
Sí, siempre que el vendedor sea un profesional, según confirma la fuente europea. En algunos países de la UE se puede pactar un plazo inferior a dos años, pero nunca por debajo de un año, y debe quedar claro en el momento de la compra.